ORACIÓN para CRECER en GRATITUD

Escrito por el Padre Camilo.

La gratitud, una joya invaluable de nuestra fe y un motor que impulsa la esperanza y el amor en nuestro caminar espiritual. En este artículo, inspirado en la rica enseñanza contenida en las Sagradas Escrituras, especialmente en la primera carta de San Pablo a los Tesalonicenses y el Salmo 136, exploramos el camino para cultivar y hacer crecer en nosotros el don de la gratitud.

Oren sin Cesar y den Gracias en Toda Circunstancia

“Oren sin cesar y den gracias a Dios en toda circunstancia”, nos escribe San Pablo en su primera carta a los Tesalonicenses (5, 16-28). Estas palabras resuenan con una verdad que va más allá de nuestras luchas y alegrías diarias, invitándonos a mantener una actitud de gratitud constante, incluso en medio de las pruebas.

La Eucaristía: Acción de Gracias

La palabra “Eucaristía” se traduce como acción de gracias. Cada vez que comemos de ese pan y bebemos de ese vino durante la celebración eucarística, somos partícipes y testigos del poder transformador de la gratitud, que genera paz y alegría dentro de nosotros. La gratitud, al igual que otros dones, debe ser cultivada y trabajada día a día, transformando nuestro ser y nuestras acciones.

La Gratitud como un Don a Desarrollar

Para crecer en este importante don de la gratitud, recurrimos al Salmo 136 como nuestra escuela de agradecimiento. Con la ayuda del Espíritu Santo, que actúa en nosotros en la medida que abrimos nuestro corazón en oración, la gratitud crece y se fortalece, permitiéndonos, tal como nos anima San Pablo, “dar gracias en toda circunstancia”.

LEER  Plegaria a San Mateo: Súplica a uno de los apóstoles.

Escuela de Gratitud: Reflexionando en el Salmo 136

El Salmo 136 nos ofrece una repetitiva pero profundamente espiritual afirmación: “Dad gracias al Señor porque él es bueno, porque es eterno su amor”. Aquí, somos llevados a una reflexión sobre las diversas circunstancias y momentos de nuestra vida en los que la presencia y bondad de Dios se hacen evidentes.

Por Todas las Bendiciones Recibidas

  • Por el tiempo en el vientre materno.
  • Por la habilidad de respirar, experimentar amor y cuidado.
  • Por la oportunidad de trabajar y ganarnos el pan de cada día.
  • Por aprender y crecer en la vida.

Por las Experiencias y Emociones Vividas

  • Por salud y fuerzas.
  • Por sueños e ilusiones.
  • Por la belleza de la creación que podemos ver, oír y oler.
  • Por todo lo que somos y seremos.

Por las Relaciones y Conexiones Humanas

  • Por aquellas personas que hemos amado y que nos han amado.
  • Por aquellas que nos han causado dolor y aquellas que nos han brindado alegría.

Por los Triunfos y Pérdidas

  • Por lo que hemos conseguido y lo que no.
  • Por lo que poseemos cada día y lo que hemos perdido.

Por los Desafíos y Pruebas

  • Por las dificultades y enfermedades enfrentadas y las que están por venir.
  • Por la belleza y bondad presenciada y la que está por descubrir.

Apreciando la Eterna Misericordia de Dios

Finalmente, es esencial recordar la misericordia y el amor eterno de Dios hacia nosotros. Por todas las bendiciones que hemos encontrado, por todas las que están hoy en nuestras vidas y por todas las que vendrán, nuestra respuesta resuena con las palabras del salmo: “Doy gracias al Señor porque es bueno, porque es eterno su amor”.

LEER  Oración para la sabiduría en la toma de decisiones: guía divina para elegir sabiamente.

Que esta reflexión y oración nos inspire a caminar cada día con un corazón agradecido, reconociendo la presencia y la acción de Dios en cada momento de nuestras vidas.


Espero que esta reflexión llene sus corazones de gratitud y les invite a continuar profundizando en el maravilloso don de agradecer que el Señor nos ofrece. Desde el espacio sagrado de pdcv.es, les enviamos bendiciones y nuestras oraciones.

Padre Camilo

Deja un comentario